Dos compositores del Siglo de Oro, cuya fama e influencia trascendieron las fronteras españolas, son los protagonistas de este Concierto de Semana Santa que comienza con una de las dos Misas de difuntos que escribió Cristóbal de Morales, iniciador de una práctica que cultivaba este género fúnebre con gran austeridad, severidad y recogimiento, y que habría de extenderse desde Sevilla hasta el resto de la península. Llegarán a continuación los 18 responsorios de tinieblas que Tomás Luis de Victoria incluyó en su Oficio de Semana Santa, destinados a los maitines del Jueves, Viernes y Sábado Santo, y que son una de las cumbres de la polifonía renacentista.