Expertos iberoamericanos participan en la serie de conferencias ‘(Re)Establecer los Escenarios’

Flexibilidad y medidas de protección marcan el regreso de las orquestas a su cita con el público

Carlos Gil

Representantes de orquestas de España, Portugal y Latinoamérica han participado en el seminario virtual “Último llamado: seguridad y responsabilidad en los conciertos” para relatar cómo han vivido la pandemia y cómo están afrontando el regreso a los escenarios. La adopción de medidas de seguridad para proteger a músicos y público está siendo una de las claves; la flexibilidad para adaptarse a un entorno epidemiológico cambiante, otra. La conferencia forma parte de la serie ‘(Re)Establecer los Escenarios. El Futuro de los Conciertos en un Mundo Transformado’, en la que la Asociación Española de Orquestas Sinfónicas y la Fundación BBVA se unen a The Global Leaders Program, Classical NEXT y el Banco de la República de Colombia.

26 octubre, 2020

Este seminario virtual ha estado moderado por Ana Mateo, presidenta de la Asociación Española de Orquestas Sinfónicas, quien ha destacado cómo “la pandemia y el confinamiento nos han obligado a parar la actividad y entrar en una dinámica marcada por las cancelaciones y la incertidumbre. Ahora buscamos el equilibrio entre la urgencia por retomar la actividad y garantizar la salud y seguridad de músicos y espectadores”.

Félix Palomero, director técnico de la Orquesta y Coro Nacionales de España (OCNE), ha relatado cómo, a partir de junio, han vuelto paulatinamente a celebrar conciertos, de modo que “desde el 18 de septiembre hacemos temporada de abono regular, con un aforo del 65% y una respuesta magnífica del público. Tocamos con dos metros de separación entre músicos, con uso de mascarillas y desinfección de los elementos de la orquesta y la sala cada vez que hay una nueva sesión. También hemos optado por concentrar los ensayos de forma que se reduzca el uso del transporte público, por seguridad para los músicos”.

José Valentín Centenero, presidente de la Asociación de Músicos Profesionales de Orquestas Sinfónicas, ha destacado cómo se prepararon para el retorno a los conciertos con público sumándose “a la Mesa de las 52 medidas, que agrupaba a todos los profesionales que trabajan en un escenario y elaboró un protocolo muy exhaustivo de protección”. Esas 52 medidas contemplan desde ensayos en grupos separados para evitar contagios de toda la orquesta hasta cómo entrar o salir del escenario para reducir el riesgo de propagación del virus. Centenero ha lamentado “la diversidad de criterios sobre aforo según las comunidades autónomas. En Murcia hoy se sitúa en el 10%, lo que significa que en el teatro principal se pueden usar 180 de las 1.800 plazas. No tiene mucho sentido, sobre todo cuando no parece que los contagios se estén produciendo en los conciertos, sino más bien en otros ámbitos”.

Compromiso social en tiempos de la COVID-19

Ana Cristina Abad, gerente de la Filarmónica de Medellín (Colombia) ha destacado “cómo los músicos han adoptado iniciativas para dar continuidad al compromiso social de nuestra orquesta en estos tiempos difíciles. Así, por ejemplo, se han organizado en grupos de cámara para actuar -con estrictas medidas de seguridad- en el exterior de los hospitales de modo que pacientes y sanitarios puedan disfrutar de la música. También hemos organizado conciertos virtuales desde museos y reforzado nuestros canales digitales”. Lamentablemente, Medellín se encuentra en un pico de la pandemia “y con el aforo limitado al 3% no tiene sentido plantear una temporada de abono. No es probable que podamos retornar a los teatros antes del segundo semestre de 2021”, añade.

Carmen Gloria Larenas es directora general del Teatro Municipal de Santiago de Chile, que cuenta con orquesta, coro y ballet y programa no menos 6 óperas al año. “Durante la pandemia hemos lanzado una plataforma digital que nos ha ayudado a construir comunidad y que mantendremos aun cuando volvamos a lo presencial, pues en términos de público tardaremos de 2 a 4 años en recuperar la normalidad pre-pandemia”, ha explicado. Para preparar ese regreso contemplan medidas como trabajar con grupos de músicos y cantantes separados y más reducidos, de modo que se reduzca el impacto en caso de brote entre los profesionales. “La idea es volver en enero, pero si 2020 ha sido duro, preveo que 2021 será peor. Nosotros tenemos un modelo de gestión mixta: la financiación pública se está restringiendo y respecto a la privada hay mucha incertidumbre”.

De gestión completamente privada es la Orquesta Gulbenkian, de Lisboa, cuyo gerente, Antonio L. Gonçalves, ha detallado que “con ayuda de un epidemiólogo trazamos la estrategia de regreso a los conciertos, que pudimos llevar a la práctica en mayo. Entre octubre y diciembre estamos desarrollando ya la temporada normal, aunque con un aforo del 50% en sala. Entre espectáculo y espectáculo deben pasar 36 horas y se desinfecta la sala. Para paliar los efectos de la restricción de aforo hemos añadido un concierto adicional semanal”.

Para el futuro inmediato Félix Palomero considera que es esencial “trasladar a artistas y público que un concierto es un entorno seguro para disfrutar de la música. Ayudaría que las autoridades trabajaran -también a nivel internacional- sobre unas bases comunes de medidas de seguridad. Sé que no todos los países se han visto igualmente afectados por la COVID-19, pero genera confusión que, según dónde, se vea a músicos codo con codo o separados dos metros”.

Cómo afrontar el futuro a corto plazo

Con esta perspectiva coincide José Valentín Centenero, quien ve margen para “ampliar los aforos en concierto y evitar disparidades tan grandes entre comunidades autónomas. Las restricciones se están cebando con quienes precisamente somos más cautos. Hay que reactivar las orquestas; muchas formaciones que no reciben fondos públicos se están quedando en la estacada a causa de una normativa que no siempre tiene lógica”.

En Medellín, comenta Ana Cristina Abad, “esta situación nos ha servido para repensarnos y descubrir que, además de los teatros, parques, plazas, iglesias y espacios abiertos son lugares aptos para la música en directo. Debemos seguir, además, con la apuesta por el canal digital, pues la franja más amplia de edad de nuestro público se sitúa entre 25 y 35 años”.

Palomero, Gonçalves y Larenas coinciden en que, de momento, lo que más sentido tiene es concebir la programación de toda la temporada, pero presentarla y sacar las entradas a la venta por trimestres, a medida que las condiciones epidemiológicas vayan confirmando la posibilidad de materializar los proyectos en curso.