NOTICIA SEMINARIO VIRTUAL DE AEOS CON LA COLABORACIÓN DE LA FUNDACIÓN BBVA

Los festivales de verano se adaptan a la nueva normalidad

MIGUEL MORENO

¿Cómo están adaptando los principales festivales las temporadas de conciertos a la nueva realidad? ¿Qué desafíos y oportunidades clave ofrecen estos cambios para el futuro? Han sido algunas de las cuestiones en torno a las que ha girado la sesión “Noches de verano: Caminos para los festivales”, dentro de la serie de seminarios virtuales (Re) establecer los escenarios: Orquestas y Auditorios en un mundo Post-Covid organizado por The Global Leaders Program, Classical:NEXT y la Asociación Española de Orquestas Sinfónicas con la colaboración de la Fundación BBVA.

17 junio, 2020

Este sexto seminario ha estado moderado por Fabienne Krause, gerente general de Classical:NEXT, quien ha destacado que “ahora es el momento de encontrar colaboraciones y utilizar nuestras sinergias para fortalecer nuestro sector”. “Queremos escuchar y aprender de los festivales como sismógrafos del sector cultural en nuestra sociedad. Es el momento de dialogar, no solo con las partes interesadas de los festivales, sino también con las ciudades, los públicos, los patrocinadores oficiales y los artistas para entender lo que significa organizar un festival durante y después de la crisis”.

La moderadora ha repasado los diferentes modelos y situaciones que han llevado a tomar distintas decisiones para reprogramar los festivales cancelados: intentando aplazarlos, con diferentes formatos o incluyendo la tecnología para proporcionar una versión digital. “Hemos aprendido sobre los desafíos, pero también sobre las oportunidades que van dependiendo de cada paso individual”, afirma Krause. “Se han aportado más contenidos ‘on line’, transmitiendo por streaming conciertos en vivo y lanzando grabaciones archivadas de festivales. Se han desarrollado nuevas formas de programar y de presentar la música en un futuro inmediato. Hemos aprendido que esto puede conducir a una participación mucho más amplia de la audiencia. Y también hemos visto nuevas iniciativas de unir coproducciones con un intercambio y difusión de contenidos artísticos entre festivales”. Concluía su introducción la gerente general de Classical:NEXT: “algunas adaptaciones y estrategias serán quedarse con festivales a largo plazo y que todos sigan comprometidos en apoyar a los artistas, al personal técnico y a sus comunidades para trabajar juntos en un modelo sostenible”.

Los procesos de transformación en curso de los festivales de verano

“Nosotros nos vemos principalmente como un festival de enseñanza, traemos a unos 670 estudiantes de 40 países de todos los continentes y más de cien artistas invitados que vienen cada verano”, con esta declaración comenzaba una de sus intervenciones Alan Fletcher, director ejecutivo del Aspen Music Festival (Estados Unidos). Normalmente el festival,  que lleva en funcionamiento desde 1949, produce 400 eventos en 8 semanas, pero “en cuanto el gobierno de EE.UU nos indicó que teníamos que cancelar el festival, giramos de inmediato a un festival virtual con 30 eventos de nueva creación y una mezcla de grandes artistas”.

Antonio Moral, director ejecutivo del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, hizo su aportación explicando que en la última edición celebrada en 2019 organizaron 100 conciertos en distintos espacios, como la Alhambra, desde mediados de junio hasta la primera semana de julio. El 50% de su presupuesto proviene de instituciones públicas, el 21% de patrocinadores y el 29% de la venta de entradas, con una audiencia de 50.000 espectadores. Frente al presupuesto con el que cuentan para su 69ª edición en este año que se ha visto reducido un 26%. Además, al tener que reducir el aforo a la mitad, los ingresos por patrocinio y venta de entradas también han caído un 50%, así el festival de verano más antiguo y prestigioso de España se celebra esta edición con 70 conciertos y menor duración que en otras ediciones.

“Brasil también decidió no cancelar su festival y ejecutarlo de manera distinta a como estaba planeado y tomó la decisión híbrida de posponerlo seis meses, convirtiendo un festival de invierno en uno de verano. Este retraso fue una decisión difícil porque estábamos por detrás de Europa, mientras aquí es verano allí es invierno y esto sitúa al festival en un nuevo contexto estacional y demográfico por el tipo de público que asiste”, apuntaba Marcelo Lopes, director ejecutivo del Festival Campos do Jordão, uno de los encuentros musicales más importantes de América latina. Con un presupuesto de 1,5 millones de dólares, el festival no cuenta con financiación gubernamental, el 95% de sus ingresos proceden de patrocinios y el 5% restante de la venta de entradas.

Aleksander Laskowski, secretario de prensa de la Chopin Competition, uno de los concursos de piano más antiguos y prestigiosos del mundo que se celebra cada cinco años, explicaba que ante la pandemia de la COVID-19 decidieron posponer la competición al año siguiente, lo que provocó que también se aplazara el festival satélite que se desarrolla en el marco de esa competición. “Si bien, técnicamente era posible organizarlo este año… con las regulaciones de bloqueo que tenemos en Polonia podríamos hacer una competición con una audiencia muy limitada y con muchas medidas especiales para que todos estén seguros. Decidimos que alojar este tipo de juegos olímpicos de la música clásica sin la audiencia no tendría mucho sentido, sería muy injusto para los participantes hacerlo de esta manera. Ésta fue una posición unánime de la junta del Instituto y del jurado”.

El Verbier Festival, evento de música clásica que tiene lugar en los Alpes suizos durante julio y agosto, fue el primero de todos los festivales de verano que tomó la decisión de cancelar ya en marzo. En palabras de su directora de operaciones, Câline Yamakawa, “haber tomado la decisión tan temprano nos permitió que la perspectiva evolucionara y en ese sentido es una oportunidad”. “Dos pilares nos permitieron existir: el primero fue el fondo de ayuda de emergencia orientado a apoyar a nuestra extensa familia de músicos; y el segundo, que acaba de ser recientemente anunciado, es nuestro propio festival virtual”. Finalizaba su intervención Yamakawa con ésta declaración: “decidimos priorizar la salud y la seguridad de nuestro público, de nuestros estudiantes y de nuestros panelistas invitados, ya que son personas de diferentes países y suponía mezclar una generación anterior con otra más joven y no es la mejor situación para evitar que el virus se propague”.